Los diez dispositivos funcionan desde mayo y en septiembre se realizará una primera valoración de sus resultados
Irun, 27 de julio de 2026. El Ayuntamiento de Irun y Servicios de Txingudi realizan desde el pasado mes de mayo el seguimiento de una prueba piloto con diez portacebos soterrados instalados en diferentes puntos de los barrios de Anaka y Belaskoenea. El objetivo de esta actuación es reforzar las labores preventivas de desratización que se realizan de forma habitual en la ciudad.
Los nuevos dispositivos consisten en cajas portacebos de acero enterradas bajo tierra y diseñadas para el control de roedores. Estos sistemas cuentan con varios puntos de acceso para facilitar la entrada de los animales y están preparados para minimizar riesgos para personas y mascotas. Además, su instalación bajo tierra reduce al mínimo su impacto visual.
Durante estos meses se está comprobando el funcionamiento de los dispositivos y realizando un seguimiento de la actividad en cada uno de ellos. Una vez completado este primer periodo de prueba, en septiembre el Ayuntamiento de Irun y Servicios de Txingudi realizarán una primera valoración de los resultados obtenidos.
Esta evaluación tendrá en cuenta tanto los datos técnicos obtenidos como la percepción de las zonas en las que se han instalado los dispositivos. En aquellos puntos con una mayor afluencia o utilización del espacio público, la valoración se contrastará también con el vecindario para conocer si se ha percibido una mejora y detectar posibles necesidades o aspectos de mejora.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha señalado que “muchas veces se trata de actuaciones poco visibles, pero fundamentales para el cuidado cotidiano de la ciudad y la calidad de vida en nuestros barrios. Estos dispositivos llevan funcionando desde mayo y ahora corresponde realizar un seguimiento riguroso para analizar los resultados y escuchar a las personas que conviven con ellos antes de decidir los siguientes pasos”.
Por su parte, la gerente de Servicios de Txingudi, Leire Zubitur, ha explicado que “esta prueba piloto nos permitirá conocer el comportamiento y la eficacia de estos dispositivos durante varios meses. En septiembre analizaremos los datos obtenidos y los contrastaremos con la información trasladada tanto por el Ayuntamiento como por el vecindario para valorar y decidir si este tipo de solución puede extenderse a otros puntos de la ciudad”.
Esta prueba piloto complementa las campañas ordinarias de desratización que se desarrollan durante todo el año en Irun y Hondarribia. De forma periódica se realizan actuaciones preventivas en toda la ciudad con diferentes frecuencias, que pueden variar entre dos y cuatro intervenciones anuales en función de las necesidades detectadas en cada zona. Además, estos trabajos se coordinan de manera continua con los servicios municipales para garantizar un seguimiento y mantenimiento adecuados.
El objetivo es seguir mejorando los espacios públicos mediante actuaciones planificadas y adaptadas a las características y necesidades de cada entorno.



