Hondarribia, 15 de diciembre de 2025. La Mancomunidad de Servicios de Txingudi ha presentado hoy el nuevo depósito de Errandonea, una infraestructura esencial para garantizar el suministro de agua potable a Hondarribia. Tras su reconstrucción completa, el depósito ya está operativo y preparado para hacer frente a la demanda de agua potable de los hondarribitarras.
Un depósito imprescindible para Hondarribia
Desde la construcción inicial de Errandonea en los años 60, su función ha sido asegurar que los hogares cuenten con agua suficiente incluso en momentos de alta demanda o ante incidencias en el sistema. Con el paso del tiempo, las instalaciones originales habían quedado obsoletas, por lo que Servicios de Txingudi decidió realizar una reconstrucción completa del depósito, sustituyendo la antigua estructura por una nueva infraestructura de hormigón armado, dentro del Plan de Inversiones 2017–2025.
La presidenta de la Mancomunidad, Cristina Laborda, ha subrayado que “con esta obra garantizamos que la ciudadanía tenga agua en cantidad y calidad incluso en los momentos de mayor consumo. Es una inversión que se traduce en bienestar”.
El alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, ha añadido que “Errandonea es una pieza fundamental para nuestro abastecimiento. Contar con una infraestructura actualizada nos permite responder a las necesidades de la ciudadanía”.
El nuevo depósito, con una capacidad total de 4.500 m³, mantiene el volumen de almacenamiento existente, pero con sistemas renovados que refuerzan la seguridad y la fiabilidad del suministro. La gerenta de Servicios de Txingudi, Leire Zubitur, ha destacado que “esta renovación nos ofrece un margen operativo que antes no teníamos y nos ayuda a planificar con mayor precisión”.
Responder a los picos de consumo: un reto cada vez mayor
El consumo de agua en Hondarribia presenta fuertes variaciones a lo largo del día y del año. Entre un día de consumo mínimo y máximo puede llegar a haber una diferencia de hasta 2,6 millones de litros, lo cual exige disponer de infraestructuras capaces de regular estos cambios sin afectar al servicio.
Durante la noche la demanda se reduce y a primera hora de la mañana se registra el mayor pico del día, seguido de nuevas subidas a la hora de comer y de cenar. Zubitur ha explicado que “nuestro reto es que la ciudadanía no note estos cambios. Para eso necesitamos depósitos que actúen como reguladores y mantengan estable la producción de agua potable”.
El nuevo depósito de Errandonea permite absorber estas variaciones y facilita que la ETAP de Elordi opere con caudales estables, algo fundamental para garantizar la calidad del agua tratada. En palabras de Enparan, “disponer de esta capacidad de regulación es necesario para anticiparnos a las necesidades reales del municipio en cada momento”.
Una infraestructura sostenible
La reconstrucción del depósito ha incorporado importantes mejoras medioambientales. En la antigua infraestructura se perdían hasta 40.000 litros de agua cada hora, una situación que el nuevo depósito corrige eliminando fugas y reforzando el sistema.
Además, en la obra se ha reutilizado el material procedente de la demolición del viejo depósito, que ha sido tratado y empleado de nuevo en bases y rellenos dentro de la propia instalación. Los hormigones utilizados se han fabricado con áridos reciclados, reduciendo de forma significativa el impacto ambiental de la actuación.
Al ahorro energético contribuyen también las placas solares instaladas en la cubierta, que permiten reducir el consumo eléctrico de la infraestructura.
En abril, se presentó la instalación de dos microturbinas hidroeléctricas, que generan energía renovable aprovechando la presión del agua. Esta actuación se enmarca en la renovación completa del depósito y está alineada con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), promovido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Cristina Laborda ha señalado que “estamos demostrando que es posible unir sostenibilidad y servicio público. Con estas actuaciones reducimos el consumo eléctrico y avanzamos hacia una gestión más eficiente de los recursos”.
Por su parte, Leire Zubitur ha valorado que “Errandonea nos permite operar con mayor estabilidad y reforzar el servicio que ofrecemos a la ciudadanía, tanto en periodos de baja demanda como en los de mayor exigencia”.
Una inversión estratégica para la comarca
La obra, con una inversión superior a dos millones de euros, forma parte del plan de renovación de los depósitos construidos en los años 70 y de las mejoras programadas para garantizar un servicio público de calidad. Con Errandonea ya en funcionamiento, se avanza en la modernización de las infraestructuras del ciclo integral del agua en el Bajo Bidasoa.
Para Enparan, “esta inversión sitúa a Hondarribia en una posición sólida para los próximos años”. Laborda ha concluido señalando que “modernizar nuestras infraestructuras es garantizar el futuro del abastecimiento en la comarca y Errandonea es un paso más en esa dirección”.



